Síntomas generales de la catarata: Visión borrosa de lejos y una mejora temporal de la visión de cerca. Mala visión nocturna, y en algunos casos, mala visión en ambientes muy iluminados. Deslumbramientos. Visión de los colores atenuada.

Los síntomas de la catarata senil suelen ser:

Molestias en función del lugar en el que se encuentre la opacidad, si ésta es central causará más molestias que si es periférica. Disminución de la agudeza visual,

acompañada de sensación de niebla, manchas delante de los objetos, fotofobia, etc.

Los síntomas de la catarata congénita suelen ser:

En los bebés lactantes se detectan una o las dos pupilas blancas, generalmente lo notan los padres. A veces, el bebé no responde a los estímulos de los colores. Suele haber una disminución en los reflejos al deslumbramiento y a la presentación de objetos en ciertas partes de su campo visual.

Los síntomas de la catarata traumática suelen ser:

Opacificación evolutiva, aunque puede que quede estacionaria, y muy raramente puede remitir. Suele ir unida a otras lesiones, debido al golpe, por ello sigue un proceso inflamatorio. Tratamientos recomendados Existen diferentes medicaciones que se proponen para evitar las cataratas. Pero, aunque hay un gran empeño en que estos tratamientos funcionen, nunca han sido efectivos.

La mejor y única solución definitiva a las cataratas es la cirugía. Actualmente no hay ningún fármaco, colirio o suplemento dietético que prevenga o retarde su aparición de forma eficaz.

Ha de plantearse la cirugía cuando la pérdida visual que provoca impide el desarrollo normal de la vida cotidiana. No es bueno esperar, ya que aumentan las complicaciones durante la cirugía.

Si no se opera la catarata senil, va evolucionando hasta que llega a la madurez. Éste proceso puede provocar serios problemas en la vida cotidiana de la persona que la padece.

En la catarata congénita, generalmente las opacidades no son evolutivas, y otras no necesitan de cirugía hasta los 10 o 15 años. Pero de todos modos algunas de ellas necesitan una intervención precoz para evitar daños mayores. En la decisión de la cirugía influirá si la opacificación es unilateral o bilateral.

En la catarata traumática la intervención quirúrgica sólo se realizará en los casos en que las opacidades sean evolutivas y provoquen una disminución de la agudeza visual. De todos modos, es indispensable y urgente en caso de haber un cuerpo extraño. Este tipo de catarata suele causar más problemas en la rehabilitación óptica que las demás.