Existen diferentes tipos de técnicas para la cirugía de la catarata: extracapsular, facoemulsificación, etc.

La técnica más utilizada actualmente es la facoemulsificación. Consiste en la fractura y aspiración del núcleo del cristalino dentro de su propio saco capsular, con la ayuda de una sonda de ultrasonidos que se introduce en el globo ocular a través de una incisión de 3 mm.
La anatomía del cristalino permite la fragmentación ultrasónica del mismo. Se describen tres zonas diferenciadas, el córtex, que es la más superficial, el epinúcleo y el núcleo. La disección del núcleo se inicia, previa capsulotomía (capsulorexis) esculpiéndolo y fragmentándolo. Los fragmentos se extraen luego por aspiración fragmentación.

Después se introduce una lente intraocular plegable que sustituirá el cristalino. La lente debe quedar perfectamente colocada en el saco capsular.

En la mayoría de los casos no se requerirá ningún punto de sutura.

Ésta cirugía se realiza con anestesia tópica (gotas), sin ninguna inyección. El paciente sale del quirófano con los ojos destapados.

La técnica clásica de cirugía de la catarata es la extracapsular. El mayor inconveniente de esta técnica es la gran incisión que requiere, ya que se extrae la catarata íntegra del interior del ojo. Por tanto, los 3 o 4 puntos de sutura provocarán un mayor astigmatismo corneal y la recuperación visual será más lenta.

Lentes intraoculares

La tecnología de las Lentes Intraoculares (LIO) y las técnicas quirúrgicas están en constante evolución. Existen muchos tipos de LIO, que difieren entre sí por el tipo de material que las compone, las características geométricas y las propiedades de la superficie.

Las normas relativas a la fabricación de estas prótesis y el control de calidad de los materiales son muy estrictas.

Estas lentes deben cumplir unos requisitos ópticos; como tener una excelente resolución, una transmisión espectral próxima a la del cristalino normal, ausencia de aberraciones esféricas, mínima reflexión interna, en caso de descentramiento o inclinación deben provocar mínimas variaciones de potencia y aberraciones, y deben tener un diámetro suficiente en proporción a la pupila del paciente.

Los materiales de las LIO, ya sean rígidas o flexibles, deben tener una óptima biocompatibilidad intraocular, y ser estables física, química y ópticamente, para no provocar una reacción fisiológica inflamatoria y/o de fibrosis.

Las lentes intraoculares rígidas de PMMA han sido hasta hoy las más implantadas dados los excelentes resultados obtenidos, aunque los nuevos materiales de LIO flexibles, de silicona, acrílicos, de hidrogel y termoplásticos, permiten actualmente realizar estos implantes con el mínimo riesgo y trauma postoperatorio.

La elección del tipo de lente viene determinado por las características clínicas del ojo del paciente que va a ser intervenido y los hábitos del cirujano.

¿Quién se puede operar?

Puede operarse de catarata cualquier persona independientemente de las enfermedades asociadas, ya que no se administra ningún fármaco sedante o tóxico.

El trastorno provocado por la evolución de una catarata es vivido de forma distinta en cada persona. La edad, la actividad profesional, las necesidades visuales y las condiciones de vida de cada uno, deben tenerse en cuenta a la hora de decidir el momento apropiado para la intervención.