Tomar la decisión de someterse a una intervención para corregir la miopía, hipermetropía, astigmatismo o vista cansada suele ser un paso difícil que requiere, en gran parte, una buena información y asesoramiento por parte de los profesionales.

Cuando nos referimos a la vista, muchos pacientes consideran que estamos ante uno de los órganos más importantes y delicados, y por lo tanto, la confianza que depositan en nosotros es básica para llevar a cabo la intervención. Para corregir quirúrgicamente los defectos refractivos (miopía, hipermetropia, astigmatismo y vista cansada) estamos utilizando en nuestros centros de oftalmología, la tecnología LASIK personalizado.

La intervención se lleva a cabo en el quirófano de Eyecos. Le acompañarán los profesionales que han tratado su caso y han llevado su seguimiento.

El tratamiento se realiza de forma ambulatoria, es decir, no hay ingreso hospitalario, el paciente podrá abandonar la clínica a las 2 horas de la intervención.

La duración del mismo es de unos pocos minutos, y si nada lo contraindica, se realiza en los dos ojos en la misma sesión.

Antes de entrar en el quirófano se le instila unas gotas de anestesia en colirio en cada ojo.

El procedimiento consta en cuatro partes:

En la primera fase, se coloca el anillo de succión del diámetro adecuado, de acuerdo con el tipo de ojo y la ablación (tratamiento) prevista para cada paciente

Cuando la succión proporciona una presión intraocular que garantice la correcta realización del corte no refractivo, se procede al ensamblaje del motor que lleva la cuchilla

. El corte separará una fina capa de tejido corneal de 160 o 180 micras de espesor, según el criterio del cirujano, con un instrumento llamado microqueratomo.

Así se deja el estroma libre, preparado para aplicar el láser.

Se programa el tratamiento anteriormente introducido en la base de datos del ordenador que forma parte del láser.

Se procede al centrado del “eye tracker”, que asegurará la perfecta ejecución del tratamiento, pues es un sistema de seguimiento para que el láser persiga siempre los movimientos oculares. De esta forma cada disparo impacta justo donde debe hacerlo.

Una vez acabada la aplicación del láser, se repone en su sitio la fina capa de tejido sin necesidad de sutura, no sin antes haber lavado el lecho estromal Para finalizar se liberan los párpados. El paciente puede parpadear libremente, sin miedo a causar descentramiento del tejido corneal.